Griselda Blanco fue una narcotraficante pionera del crimen organizado en Miami en los años 70. Es esa década se mudó a Queens y creó un negocio de cocaína que properó hasta que la convirtió en la traficante más poderosa del momento. Llegó a traficar con 300 kilos de cocaína al mes y se rumoreaba que ella estaba detrás de múltiples asesinatos, incluídos los de sus tres esposos.