Apuesta maestra

Después de abandonar el esquí profesional, Molly Bloom, decidió mudarse a Los Ángeles con la intención de conseguir un trabajo de verano y disfrutar del cálido clima. Pero por un cúmulo de casualidades, Bloom empezó a organizar las más exclusivas apuestas de póker clandestinas en las que participaban estrellas de Hollywood, deportistas, empresarios y hasta la mafia rusa. Durante una década fue la impulsora de este imperio de partidas de póker, hasta que el FBI se fijo en ella y comenzó una de las mayores investigaciones por sus conexiones con el crimen.