El comediante

Jackie Burke, era una brillante estrella de la televisión, pero ahora ha caído en el olvido y se ve obligado a aceptar todo tipo de trabajos con tal de vivir de su pasión. Aunque no renuncia a recuperar algún día su esplendor, su futuro se pone cada vez mas gris tras ser condenado a realizar trabajos comunitarios por golpear a una persona con un micrófono.