Maudie

Maud Lewis fue una pintora canadiense a la cual la vida no le resulto fácil, marcada por la artritis que padecía desde joven, que deformó su pequeño cuerpo hasta impedirle pintar. Su vía de escape fue conocer a Everett, juntos comenzarán una relación que no comenzó con buen pie, pero que con el tiempo, resultaría ser un apoyo incalculable.