Rápido y peludo

La familia de Ozzy, se va de viaje a Japón. Por eso tendrán que dejar unos días a su adorable mascota en un balneario para perros, donde será tratado con los mayores lujos posibles. Sin embargo, el lugar será un engaño creado por un villano, por lo que el can irá en realidad al verdadero Blue Creek, una cárcel para perros. La prisión estará llena de chuchos callejeros y allí gobernará la ley del más fuerte. Así, Ozzy se las tendrá que idear para evitar los peligros que surjan.